Mis 5 mujeres de cine

Hoy, 8 de marzo y día internacional de la mujer, vengo a hablaros de las mujeres en el cine, de aquellas que me han marcado conforme iba creciendo y me iba adentrando en este terreno pantanoso que es la industria cinematográfica. No pretendo nombrar a las más famosas, ni a las más representativas del feminismo, ni siquiera evaluarlas según el Test de Bechdel. Dejemos todo eso para las más entendidas, y yo daré mi humilde opinión. Cada uno lo suyo.

No me ha sorprendido demasiado el hecho de que no haya casi personajes femeninos en mis películas favoritas con el porcentaje tan pequeño que ocupamos en esta industria. Todos los ejemplos que venían a mi cabeza eran adaptaciones de libros: El color púrpura, Madame Bovary, Jane Eyre, Orgullo y prejuicio… Ocasiones en las que los cineastas han adaptado las obras y no precisamente por el altruismo de promover personajes femeninos. Y no, no pienso hablar de esas películas (para eso hablaría de los libros, escritos por mujeres).

Podríamos pasar horas reflexionando sobre porqué dentro del cine medianamente comercial hay tan pocas protagonistas mujeres que se nos muestren como chicas duras, inteligentes e independientes, pero hoy es nuestro día y no deberíamos amargarnos. La cosa es que, ante mi falta de inspiración, se me ha ocurrido la genial idea de googlear cosas como “actrices y cine”, “cine y mujeres” y términos similares. El resultado te sorprenderá: “mujeres más hermosas de la historia del cine”, “actrices más hot del momento”. Bueno, culpa mía por esperar algo diferente de la sociedad. Así que tras esta frustrante búsqueda me dispongo a hablar de las mujeres de cine que a mi, personalmente, me han servido como ejemplo y me han sacado una sonrisa. Comencemos…

Mulan

La infancia de una niña a la que no le gustan las historias de princesas Disney es muy dura. Mulan me lo hizo un poquito más fácil. En aquella época no entendía porqué me gustaba tanto esta película y porqué odiaba otras en las que salían princesas con pomposos vestidos como La bella durmiente o Blancanieves. Yo solo quería correr, jugar, ensuciarme… quizás por eso me sentía mucho más identificada con ella que con el resto de chicas Disney. A día de hoy lo veo diferente y pienso que Mulan fue el principio de algo nuevo, una mujer que renuncia a ser juzgada por la casamentera, es decir, por la capacidad que tiene de engatusar al hombre de turno usando las únicas artes que se suelen atribuir a las mujeres: la belleza, ocuparse del hogar, los hijos y el marido. Pero la cosa no queda ahí, cuando la guerra llega decide hacerse pasar por un hombre, sacrificándose por su viejo padre, e ir al ejército. A pesar de que Mulan es aparentemente la más débil (físicamente) del grupo de batalla es tan cabezona que con esfuerzo consigue demostrar su valía, salvando al grupo de varios problemas y haciendo incluso que algunos de los soldados se (tra)vistan de concubinas (muy divertido esto último). Un diez a esta película por enseñarnos lo que es “pelear como una chica”.

Hermione Granger

Sé que he dicho que no hablaría de adaptaciones literarias y que ni siquiera es la protagonista. Pero creo que este caso va más allá , y es que Emma Watson se ha convertido en todo un icono por frases como esta: “aprovecho la atención que genero para poner el foco en cosas que no soy yo, cosas más importantes (las mujeres)”. Ya solo por eso merece ser nombrada.

Pero no le quitemos mérito, porque Hermione ha conseguido que en todos los libros y películas de Harry Potter me sienta reflejada con esa niña tan listilla cuya máxima preocupación es que la expulsen (antes incluso que sufrir daños personales). Además, ¿qué sería de Harry y Ron sin Hermione? Ellos no sabían hacer nada, era ella la que siempre los salvaba con conjuros que había memorizado, libros de la biblioteca o con su previsión y anticipación de los acontecimientos. Y es que si, en mi mente Hermione siempre ha sido la gran protagonista de Harry Potter (un aplauso triste a J.K Rowling por no pensar en ello).

Amélie Poulain

Cuando con nueve años vi Amélie comprendí que me gustaba el cine. Amaba todo en esa película: los colores, la música, los cuadros de la pared que hablaban, y por supuesto a ella. Recuerdo que en mi primer móvil descargué un politono de revista con la bso para cuando me llamaban. Me gustaba mucho que ella no tuviera suerte en la vida pero que no se quedara parada, decidía reaccionar y ayudar al mundo. Eso si, cuando el mundo no respondía ella era severa y no tenía miedo de castigar a aquellos que no trataban bien a los demás, como era el caso del frutero con su ayudante. Me encantaba ese perfil de niña buena, pero no me toques las narices. Todos deberíamos tomar ejemplo de ella porque la bondad no está reñida con la justicia, y a veces tenemos que reclamar lo que es nuestro.

Escarlata O’hara

Yo nunca he sido muy de cine clásico, para que nos vamos a engañar, y encima es otra adaptación (aunque triunfó más la película que el libro). Sin embargo esta historia es de esas que te causan escalofríos. Cuando leemos cómo vivían las mujeres en épocas pasadas y los derechos que tenían solo nos queda respirar y ver películas como esta como método paliativo. A Escarlata le pasa de todo pero ella sigue adelante con su perseverancia y su esfuerzo. Es un claro ejemplo de cómo hay que poner por delante los propios objetivos: ella ama Tara, su tierra natal, y hará lo que sea necesario para conservarla (no volverá a pasar hambre). El hecho de tener que cortar sus cortinas para hacerse un traje nuevo y pasearse dignamente a encontrar alguien que le ayude no le supone un problema. Y es que a veces tenemos muchos prejuicios con otras mujeres y lo que hacen o dejan de hacer para salir de situaciones complicadas. Escarlata, a pesar de sus luces y sombras, era una mujer independiente, que no parece situada en 1860 y la guerra de secesión americana, y que no se le caen los anillos por trabajar ni le importa lo que la sociedad diga de ella, escucha su corazón (aunque al final estuviera equivocado).

Laurence (anyways)

Y para acabar una película que he descubierto recientemente del gran director Xavier Dolan y que me sentía obligada a incluir. Porque hoy es el día de TODAS las mujeres, también las transexuales, olvidadas siempre por las listas de cine. Esta es la historia de Laurence, un profesor de instituto que a sus treinta años se da cuenta de que no es feliz y se siente mujer, comienza entonces su cambio. Su novia Fred tarda en comprenderlo aunque decide apoyarle. En esta historia (basada en hechos reales, años 80) vemos durante más de una década cómo Laurence y Fred luchan por un amor que es imposible. Laurence es una mujer valiente, que se enfrenta a la transfobia y a las agresiones en la calle y que decide poner por delante su identidad en vez de ceder a lo que dicta a la sociedad y a seguir llevando una vida normal con su novia. Porque a veces es más importante sentirte a gusto contigo mismo que con la gente que quieres.

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